Athos

Un cazador de demonios con sangre abisal.

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Bio:

Athos es el hijo de Eridur, sin embargo su tutor fue un caballero llamado Unien.

La historia de Eridur

Los padrede de Eridur fueron asesinados poco después de su nacimiento, pero una familia lo crió en una pequeña granja, en las afueras de los dominios de Paduras.
Allí aprendió a cosechar la tierra, cuidar de los animales y las demás tareas de los granjeros.
El día que Eridur cumplió 12 años, su familia adoptiva desapareció, dejando sólo una nota que decía “Huye! Huye y no mires atrás!”

El niño, creyendo que su vida estaba en peligro, escapó de la granja, y empezó a recorrer los caminos, buscando trabajos en los distintos pueblos que visitaba, aunque intentaba no arraigarse a ningún lugar.
Con el tiempo, comenzó a disfrutar vivir en el camino, conocer gente nueva y tener aventuras.

A los 22 años, Eridur llegó a una pequeña villa de menos de 100 habitantes llamada Juef.
La villa, que obtenía su sustento por medio de la cría de animales, estaba siendo saqueada por asaltantes, pero Eridur luchó contra ellos e impidió que dejaran al pueblo sin provisiones para el invierno, que se aproximaba.
Por la valentía de sus actos, los vecinos de Juef lo invitaron a quedarse, al menos por la estación fría, y ante la calidez de la oferta, por primera vez, no se negó.

Durante los siguientes meses, Eridur se enamoró de Iris, una de las mujeres de la villa, al año siguiente se casaron, y el posterior, ya con su propia casa, estaban esperando un hijo.

Sin embargo, las cosas cambiarían cuando Eridur cumplió 24 años.
La noche siguiente al festejo, el hombre comenzó a escuchar murmullos ininteligibles y ruidos de animales donde no había ninguno.
Una semana antes del nacimiento de su hijo, los murmullos comenzaron a cobrar sentido, y lo convocaban a las afueras de Juef.
Al acudir a la llamada, Eridur encontró la carcaza de un árbol, tallado con símbolos arcanos, y rodeado de tierra putrefacta.
Asustado, intentó volver al pueblo para buscar apoyo, pero dos mujeres vestidas con túnicas negras marcadas con runas lo interceptaron.
Las mujeres le dijeron “Tu tiempo de rebeldía terminó. Ahora es momento de que cumplas con tu destino.”, y desaparecieron.

La noche siguiente, Eridur no pudo dormir.
Comenzó a padecer de una fiebre que lo consumía. Sentía hervir su sangre y su piel derretirse. Comenzó a escuchar voces nuevamente, que le decían que todo terminaría si mataba a Iris pero mantenía al bebé dentro del vientre otro día más.
Si el bebé sobrevive a eso, será elegido para ser el puente entre tu mundo y el Abismo”.

Cegado por la desesperación, el sufrimiento y la fiebre, Eridur hizo caso a las voces, ató a Iris a la cama y la apuñaló en el pecho, aunque la mujer no murió, si no que comenzó a luchar contra su marido.

Un hombre que estaba pasando cerca de la granja de la familia escuchó los gritos de los dos, y entró en la casa para socorrer a la mujer, pero Eridur logró escapar.
El hombre, llamado Unien, ayudó a Iris a dar a luz a Athos, y ella le rogó que le diera un hogar y lo cuidara como su propio hijo, antes de morir a causa de las heridas.

La infancia de Athos

Unien llevó al pequeño bebé hasta su hogar, un antiguo monasterio cerca de una ciudad en ruinas llamada Kim’on.
El hombre había sido un caballero hace 30 años, pero con la edad, decidió abandonar sus costumbres y se retiró al monasterio.
En la biblioteca del monasterio aprendió a leer, y con eso pudo explorar aún más que cuando era caballero.

Como había prometido a Iris en su lecho de muerte, Unien crió a Athos como si fuera su hijo, enseñándole a luchar con las armas, a mantener una conducta digna y honorable, y le inculcó una pasión por los conocimientos que él mismo no había podido disfrutar hasta su retiro en el monasterio.

Aún así, Athos era de un carácter más rebelde de lo que había sido Unien en toda su vida, por lo que muchas veces tenían opiniones encontradas en distintos asuntos.

Entre los distintos libros que Athos encontró en la antigua biblioteca del monasterio, Athos encontró dos que lo atrajeron especialmente.
Uno de ellos hablaba sobre distintos planos de existencia, y detallaba que algunos estaban habitados por criaturas benevolentes, mientras que otros eran lugares cruentos e inhóspitos gobernados por diablos y demonios.
Luego, el libro procedía a contar acerca de algunas sectas y cultos dedicados a convocar a esas criaturas al mundo, con el fin de atarlos a su voluntad y esclavizar a otros seres vivos.

El otro libro, hablaba sobre una persona que tenía poderes mágicos inexplicables, con los que era capaz de curar gente herida, crear alimentos para los hambrientos e incluso devolverle la vida a los muertos.

La muerte de Unien y el viaje de Athos

Luego de cumplir 70 años, y con diversas afecciones cardíacas y respiratorias, Unien sabía que su hora llegaría antes de la siguiente primavera.
Con tal motivo, decidió contarle toda la historia de su adopción.

El viejo le contó al joven acerca del ritual que Eridur estaba llevando a cabo cuando él estaba por nacer, sobre las marcas y runas que estaban pintadas en las paredes de la choza en donde vivían sus padres, y que eran las mismas que diversas sectas usaban para convocar criaturas infernales al plano material.
También hablaron sobre “la persona de los milagros”. El antiguo caballero suponía que eso era sólo un cuento para niños, ya que en sus años en las guerras nunca había visto a nadie así, ni siquiera entre los elfos.

Con su último aliento, Unien le confesó a Athos que lo consideraba su hijo, y que aunque su verdadero padre se encontraba afuera, no lo buscara, ya que sólo iba a encontrar oscuridad y sufrimiento en ese camino.

A pesar de las últimas palabras de su mentor, Athos comenzó a buscar a la secta que había destruido a su familia.
Luego de tres años recorriendo pueblos y ciudades y desbaratando cultos pequeños, Athos finalmente obtiene una pista sólida: en Theral, una ciudad portuaria cerca del mar Occidental, hay un acólito escondiéndose, escapando de un pacto con un demonio, y si Athos lo encuentra antes, es posible que comience a contestar alguna de todas las preguntas que tiene sobre el mundo y su propio origen…

Athos

Heryen Essan126